La Fotografía Urbana II

Lo mejor de todo es que la fotografía urbana nos permite explayarnos sobre los distintos factores que establecen una composición espectacular basadas en puntos de fuga, diagonales, perspectivas, planos disímiles, contraluces y luces que ofrecen un juego muy interesante al que hay que sacar provecho realizando tanto enfoques selectivos con diafragmas abiertos como fotos con profundidad con diafragmas cerrados porque, a decir verdad, lo urbano puede fotografiarse tanto con gran angulares donde las calles, que no terminan nunca, nos darán una mirada especial destacando perspectivas específicas así como con teleobjetivos que aplanan todo a su paso haciendo las veces de tijeras para dejar fuera de la foto lo que molesta. No olvidemos que una reflexión interesante pasa por ver que cuando nuestra ciudad a la que estamos acostumbrados a ver diariamente sin ver cosas extraordinarias es visitada por turistas que a cada paso que dan apuntan y disparan una foto que para ellos pasa por el asombro de lo desconocido queriendo capturar todo aquello que les llama la atención. Otra de las razones por la que debemos prestar atención a lo que nos rodea y hacer las veces de turista en tierras propias.

No perdamos la ocasión perfecta para hacer uso de una de esas armas fotográficas que tenemos guardadas: las exposiciones largas. Sensibilidad al mínimo, diafragma bien cerrado, trípode en pie y disparar a diestra y siniestra. Un monumento, o cualquier otro motivo estático, no se va a mover, pero los coches sí, de forma que con una exposición considerable (varios segundos) lograremos que los vehículos sean sólo una estela y no una molestia.

El tráfico un elemento indeseable en el paisaje urbano pero ineludible. Una exposición larga puede minimizar, incluso erradicar, estas malas compañías que si está en movimiento puede servir para dar dinamismo a una foto estática.
No debemos tampoco perder de vista aquello que no está tan a la vista, valga la redundancia, en las ciudades. En todos los rincones habrá un detalle que nos inspire hacer nuestras fotos más artísticas. Un jardín con flores, un edificio que es una joya arquitectónica de determinada época, una esquina por la que muchos han pasado pero que nadie ha visto… Ahí está la buena fotografía.

Para que un paisaje urbano se destaque por su belleza es necesario y fundamental manejar muy bien el tema de la luz y por supuesto saber observarla aunque sea más fácil hacer una foto con las primeras luces así como con las últimas del día.
La fotografía urbana nos ofrece una gran variedad de temas para trabajar, pero es muy importante tener claro qué es lo que se busca y ante todo reconocer la realidad que rodea nuestro entorno.

La hora azul. Es el instante preciso en el que se oculta el sol, viene la noche y se encienden las primeras luces de la ciudad por supuesto en necesario utilizar un buen trípode para manejar las velocidades bajas o, caso contrario una muy buena cámara que permita el uso de ISOS muy altos so pena de que el ruido digital nos ataque.

El cielo como recorte. Este recurso consiste en mirar hacia arriba, fotografiar un edificio, una columna etc. Y recortar su contorno sobre un cielo limpio.
Marcos naturales. Generan en la fotografía una muy buena sensación de profundidad con resultados compositivos muy dinámicos.

Puertas y ventanas. Son pequeños grandes detalles que transmiten la personalidad de un edificio, de un barrio o de una ciudad. Existen infinitas combinaciones de puertas y ventanas para fotografiar, la magia consiste en saber recortarlos de su fachada.

La Fotografía Urbana

Seguramente algunos fotógrafos viven en el campo, cerca de alguna laguna o a orillas del mar en un pequeño pueblito alejado del ruido y la polución ambiental que aqueja a las grandes urbes pero, la mayoría con seguridad, vivimos y trabajamos en ciudades ruidosas y llenas de historias de vida con sus mitos y leyendas características que fortalecen sus lazos con los habitantes mostrándoles de esa manera las razones de su existencia.

La gente se mueve en horas pico con apuro por llegar vaya uno a saber dónde, el transporte público con afiches y pinturas identificativas, el humo, los edificios que cubren todo y ofrecen líneas, ángulos, aristas y miles de detalles que por lo común no llaman la atención del fotógrafo bueno, no tanto así, porque el farol de la esquina que por la altura tiene a su lado un balcón con plantas de flores de colores muy brillantes a las que justo, por la hora, el farol ilumina.

Todo parece aburrido, gris, oscuro, triste. Pero sólo es la apariencia porque si miramos bien, aparecerán miles de detalles y las posibilidades de obtener una buena foto dependerá sólo de nuestra agudeza visual y que si ejercitamos más el verbo VER que el solo mirar veremos que la ciudad nos ofrece tanto más que una playa o un lago para ejercitar nuestra capacidad fotográfica.

Cómo hacerlo de la mejor manera? Tenemos muchas opciones, la primera es colgarse la cámara de cuello y cada vez que vemos algo que nos interese hacemos la foto; otra es elegir un tema mientras tomamos un café antes de salir y aplicar la mayor agudeza para desarrollarlo buscando esos detalles que sorprendan, porque la mejor foto es la que nadie vio, aún porque si pasamos dos o más horas fotografiando el mismo tema, es seguro que aprenderemos más sobre él y podremos sacar provecho mejor que nadie.

Los maestros de la fotografía, Bresson entre ellos, no lo hacían de mejor manera que nosotros. Bresson en particular, buscaba un entorno, un sitio donde según su criterio todo encajaba a la perfección dentro de una composición determinada, una esquina por ejemplo, un cruce de calles con la luz apropiada y utilizando su imaginación que si una persona caminando o niños jugando, que seguramente estaban cerca, o una bicicleta pasara por determinado sitio en el momento que él consideraba oportuno, le hacía varias fotos o muchas y hasta hablaba con la gente para que caminara por determinado lugar y repetía las fotos hasta que lo lograba.

Cómo se podría lograr tanta perfección? No puede haber una casualidad de semejante envergadura. De esta manera ya tenemos los detalles de cómo comenzar y la seguridad de que las fotos están ahí, solo que a veces tenemos que esperar un par de segundos para conseguir el WOW de la fotografía.

No te pierdas el próximo post donde hablaremos de algunos de los detalles más fáciles de ver que muchas veces no los vemos.

Brisbane - Australia Paseando en bicicleta Detalles en el Jardin

La Luz en la fotografía

Nos encontramos con el justificativo casi popular refiriéndose a que la luz no era la adecuada en determinado momento, sea porque era muy fuerte o muy débil, que estaba nublado o que había mucho sol y eso motivó que el fotógrafo volviera a casa sin las fotos que esperaba traer.

Si estudiamos las características de la luz veremos que en principio sin ella no podemos hacer fotos. Que disponemos del triángulo de la exposición para ajustar los valores necesarios de isos, diafragma o velocidad y que además podemos usar y abusar de algunos accesorios muy difundidos para mejorar el resultado final de manera muy predecible.

Para comprender mejor, dentro de las características de la luz tenemos su color, definido en la fotografía como temperatura de color la que dependiendo de la fuente que la produce veremos en la foto algunos tintes que pueden ser desagradables, como la del día nublado produciendo celestes en las sombras (dominante cian) o amarillos cuando la luz es provista por una o muchas lamparitas, o cuando utilizamos una linterna para pintar con luz, o el flash que no coincide con lo que hemos seleccionado en la cámara haciendo que las fotos también viren al azul. Si bien para el ojo humano estas dominantes casi no existen, para el sensor es un problema a resolver, que no es grave, si hacemos las fotos en RAW y luego corregimos esas dominantes en el procesado.

La luz puede ser de baja intensidad. Las cámaras actuales vienen desarrollándose con sensores cada vez más proclives a soportar altos isos y si no da resultado, decenas de extensiones de software o Plug-ins han sido desarrolladas para eliminar o al menos disimular el grano producido por ruido digital que tanto nos desagrada.

Algo que caracteriza al buen fotógrafo es sin dudas su rápida adaptación a la calidad y cantidad de luz que se presenta en cualquier momento.
Si nos encontramos con una fuerte intensidad luminosa, podemos incluso utilizarla dentro del motivo fotografiado de manera que en la composición quede como un elemento de atracción. También utilizando pantallas reflectoras reflejando ese fuerte caudal de luz para iluminar zonas sombreadas del motivo principal. Otra forma sería, cuando no podemos vencer tanta luz, el utilizar la cámara con flashes dedicados que nos permitan hacer fotos con una alta velocidad de sincronización de manera de opacar la fuente de luz (el Sol por ej.) para, de esa manera, obtener fotografías con mayor dramatismo.

Si fuera el caso en que la luz ambiente corresponde de luces en una calle y estas luces son de color amarillento anaranjado, coloquemos un filtro de gel de color ámbar en el o los flashes, que funcionará de manera perfecta equilibrando luces y convirtiendo mediante el correcto balance de blancos (colocando el mismo en luz de tungsteno) en luz blanca a esa luz amarillenta a la vista del sensor.

Si ya no hay casi luz en el cielo, sólo un vestigio de azul y nubes coloquemos la cámara en un trípode disparemos con los ajustes correctos a la luz ambiente donde la velocidad debe ser para la luz ambiente y el diafragma coincidente con la energía del flash que llegue al modelo u objeto a fotografiar. Podemos utilizar también flashes rebotando o difuminando la luz para crear un ambiente de ensueño con el diafragma elegido tanto para la luz ambiente como para el o los flashes colocándolos a la distancia justa para ese diafragma ya que debemos tener en cuenta que toda luz artificial se rige por la ley del cuadrado inverso es decir: En mecánica ondulatoria la ley de la inversa del cuadrado establece que para una onda como, por ejemplo, el sonido o la luz, que se propaga desde una fuente puntual en todas direcciones por igual, la intensidad de la misma disminuye de acuerdo con el cuadrado de la distancia a la fuente de emisión (Wikipedia).

Siguiendo estas sencillas opciones, no volveremos a casa sin fotos!!

El Uso de filtros en la fotografía digital

Una de las consultas que casi siempre me hacen cuando alguien viaja de vacaciones: compro algún filtro?

La respuesta es simple: por suerte ya no necesitamos tantos como cuando de película (rollos) se trataba, ahora con unos pocos ya tenemos el espectro cubierto.

Si bien el filtro ULTRA VIOLETA no mejora (casi nada) el resultado final porque lo mismo que hace el filtro lo podemos realizar luego en el proceso, su función más importante es proteger de raspones o simplemente polvo en la superficie de la óptica frontal de nuestros objetivos.

El filtro POLARIZADOR en cambio, sí tiene una función óptica y por ello debemos cuidarnos cuando compramos de hacerlo eligiendo el de mayor calidad que podamos. Su función es bastante amplia ya que además de saturar los colores, elimina reflejos de superficies no metálicas: un escaparate (vidriera) de un local al que queremos fotografiar y nos vemos reflejados en él, ese reflejo desaparecerá con un filtro polarizador siempre y cuando no nos está dando el sol directamente. Podremos fotografiar ríos, mares o motivos donde tengamos una superficie importante de agua eliminado todo lo que está reflejado en ella (por ej, el cielo) reduciendo notablemente su brillo y presencia en la foto.
Con los cielos azules, los pondrá más azules y las nubes se despegarán quedando más blancas y algodonosas contra un fondo más oscuro. Por qué? Porque la luz se desplaza en línea recta y la que viene de un cielo sin nubes mantiene la ley pero la que atraviesa las nubes lo hace en todas direcciones debido a reflexiones internas en todas las direcciones y con esa condición, el polarizador pierde su característica, razón por la cual sólo la del cielo puede ser polarizada.
Debemos prestar atención cuando utilizamos angulares extremos ya que al abarcar mucha superficie en cuanto a los cielos, es posible que tengamos una franja polarizada (cielo más oscuro) y otra franja sin polarizar y esto se lo debemos a que el polarizador actúa en relación al ángulo de incidencia de la luz solar y no se puede polarizar todo el espacio si éste es muy grande, salvo como dije que justamente en esa zona el ángulo de incidencia de la luz del sol, lo permita. Mi consejo es llevar siempre un polarizador a mano, los hay slim (de aro delgado, 5mm o menos) con y sin rosca en la parte frontal razón demás para entender que sin rosca no podremos poner la tapa del objetivo pero podemos ponerlo para determinada foto y luego guardarlo. Mi consejo es si, llevar siempre uno.

Filtros de DENSIDAD NEUTRA (ND), los hay de varias densidades o diafragmas de absorción desde el 2-4-8-10 y el de densidad neutra variable. Se lo llaman neutros por ser grises y no afectar los colores de las fotografías. Su uso , siendo grises, es necesario cuando queremos bajar la intensidad de luz ambiente para poder extender en tiempo la velocidad de obturación, un ejemplo, las cascadas que nos permitirán mostrar el agua sedosa en su movimiento, solo captable con una velocidad de obturación baja, el movimiento del oleaje del mar y las mini olas de lagos y ríos, para conseguir en principio una superficie espejada que refleje lo que veamos sobre la superficie del agua sin que las olas corten ese reflejo y también nos da la posibilidad de que extendiendo aún más la velocidad de obturación consigamos transformar el agua en gas, por lo que se podrían ver los detalles de rocas o ramas que veamos bajo la superficie del agua sin dudas, llevar un o varios de estos filtros supone que también llevemos un trípode.

Los filtros de DENSIDAD NEUTRA VARIABLE son en general dos filtros polarizadores en un solo cuerpo, uno del tipo lineal y el otro circular que al accionarlos en sentidos opuestos oscurecen el campo visual hasta convertirlo en casi negro y eso permite un mayor y muy interesante efecto que no siempre se comporta como quisiéramos ya que puede producir un efecto de cruz más oscuro en el centro cuando lo utilizamos en su máxima expresión. Tal vez, si necesitamos llegar a eso, lo mejor sea tener dos filtros de densidad neutra con valores de 8 o 10 y sumarlos.

FILTROS GRADUADOS, llamados así por poseer una densidad determinada pero en degradé pasando de una densidad 4 u 8 a transparentes, son utilizados especialmente en paisajes para bajar la luminosidad del cielo y equiparar la exposición necesaria con lo que se encuentre en la tierra, de mucha utilidad y con la posibilidad de elegir colores que acentúen o cambien el color del cielo. Se usan generalmente cuadrados y montados en un porta filtros enroscado en el objetivo, lo que permite el desplazamiento para colocar el horizonte donde queramos.

FILTRO INFRARROJO. Al igual que en la fotografía tradicional, el filtro permite tener una visión imposible para el ojo humano, es un filtro que sólo deja pasar una mínima porción del espectro en el orden de los 720 nanómetros logrando mediante un cuidado proceso posterior, imágenes muy llamativas con una vegetación verde convertida en blanca. Unas nubes muy algodonosas y cielos particularmente azules. Su secreto: al hacer la foto, se debe medir el balance de blancos de manera puntual sobre alguna zona verde de la foto. Es que como el infrarrojo está fuera de nuestro alcance visual con este filtro podemos ver lo que ve el sensor mediante excelentes fotografías.

Consejos fundamentales para tomar fotografías digitales de calidad

Hace poco tiempo que la fotografía está con nosotros, desde el Daguerrotipo hasta la tecnología digital es como un pestañeo de luz en la historia y sin embargo gracias al desarrollo tecnológico tenemos a nuestro alcance maravillosas cámaras fotográficas inteligentes, de manera que ahora podemos compartir no sólo las fotos de familiares y amigos sino que también podremos convertirnos en artistas con las fotos que nos mueve a hacer nuestra sensibilidad.

Muy bien, el tiempo no ha pasado en vano y estamos obteniendo resultados, algunos con ayudas de nuestros amigos y otros de nosotros mismos vamos ganando experiencia y mejorando día a día. Ahora podemos acercarnos a los grandes fotógrafos del siglo XX, que utilizaban el laboratorio analógico, nosotros ahora lo hacemos con el digital, por lo tanto es importante recordar que un negativo de película de hace unos años, tiene su similar en un archivo RAW de la actualidad el que nos permitirá, software mediante, extraer la calidad de brillo, contraste y luminosidad tal cual lo hacían los grandes fotógrafos con el negativo en película.

Primer Consejo: hagamos las fotos en RAW, así tendremos toda la información necesaria como para asegurarnos obtener la calidad final. Recordar que así lo hacían anteriormente todos, ya que como no se podía visualizar en el momento (maravillas de la era moderna ya que ahora si) entonces le quedaba al laboratorio la posibilidad de plasmar lo mejor que se podía desde el negativo. Trabajando las fotos en RAW sólo queda dedicarnos a la técnica es decir, la exposición y la composición.

La fotografía digital favorece el rápido aprendizaje de los valores ideales (diafragma-velocidad) ya que la gran capacidad de las tarjetas de memoria nos permite (segundo Consejo) hacer varias tomas variando esos valores y elegir los que mejor se adapten a nuestro gusto. Ventajas del mundo digital en el que no es necesario buscar distintos tipos de película, distintas sensibilidades y modos de mostrarnos el color, ahora, todo depende de nosotros y cómo procesemos las imágenes.

Tercer Consejo: al volver a casa pasemos las fotos de la tarjeta a dos sitios distintos, uno una carpeta en nuestra pc y el otro que sea un resguardo, una copia de seguridad así tendremos asegurada la buena conservación de nuestras fotos. Además, por esa razón, no elimines las fotos que te parecen descartables rápidamente, lo mejor es ir despacio y asegurarse ya que una vez eliminadas no hay vuelta atrás. Mientras estás haciendo las copias de seguridad, ve anotando los datos de las mejores fotos para utilizarlos en próximas aventuras.

Muchas de las mejores fotografías que posiblemente hayamos visto de grandes fotógrafos han sido descartadas en la primer inspección del autor y posteriormente fueron re-descubiertas por el mismo. Razón demás para no eliminar fotos a la primer impresión.

Cuarto Consejo: cuidado con el ruido digital. Si bien el grano analógico era buscado para otorgar drama a una foto, el digital no es tan agradable y es mejor en todo caso agregarlo en el proceso porque al final puede que termine estropeando la foto.

Quinto Consejo: Siempre llevar un filtro polarizador a mano, es la solución que no se puede emular con el proceso, mejorarás colores, saturación y evitarás reflejos nocivos.

Finalmente reitero un tema que no puede dejar de ser estudiado en profundidad.

Qué hace que una fotografía se destaque de entre cientos?

La composición, la forma de encuadrar y el previo estudio de los componentes para finalmente llevar a disparar en el momento justo y cuando todos los elementos se conjugan de manera de resultar en una gran fotografía.

Cómo llegar a ese resultado? Una vez que se tienen los valores de los componentes y su posición relativa en el encuadre y su peso en cuanto a la importancia en el mensaje, puedes cambiar tu posición variando el tamaño, acercándote o alejándote, o variando el ángulo de la visión también se puede lograr una mejora en el sentido del comentario que implica la explicación de una escena.

Una alternativa más rápida para aprender, es no utilizar zooms, ya que usando objetivos de focal fija, te obligará a cambiar de posición para obtener la mejor composición (usando los pies)
Algunos ejemplos: