Fotografías con fundamento: La Composición

En este cuarto artículo de la serie trataremos: La Composición

Ya hemos visto como exponer correctamente una fotografía, pero sabemos disponer los elementos de manera que resulten agradables al espectador? Que sea atractivo para el ojo humano lo que mostramos? Que tenga gancho y les obligue a exclamar: Qué foto!?

Resulta indudable que la tecnología nos ayuda a exponer correctamente una foto incluso a reconocer si una cara está sonriente o tiene los ojos abiertos!! Pero, hay algo que no tiene la tecnología y eso es lo que nos corresponde como humanos, con emociones y sensaciones que sólo nosotros podremos mostrar componiendo correctamente una foto.

La composición es la colocación efectiva de los elementos visuales en el marco fotográfico de tal manera que los resultados transmitan una emoción, tengan un mensaje.

Son muchos los elementos de los que nos valemos para lograr una correcta composición, los colores o la falta de ellos, las texturas, las formas, las líneas, los puntos de fuga, la luz.

Para eso nos valdremos de distintos argumentos. Los tradicionales están basados sin dudas en La divina proporción o El número dorado o La proporción áurea. Pero, para entender correctamente el significado, podemos establecer que hay normas que podemos aplicar para llegar a buen destino.

LA REGLA DE LOS TERCIOS: es la base de la composición fotográfica, para entenderla dividiremos la fotografía en tres partes iguales tanto vertical como horizontalmente obteniendo así 9 rectángulos. Sus intersecciones están llamadas a denominarse puntos de máximo interés o puntos fuertes. Es posible que tu cámara muestre éstas líneas, de no ser así lo ideal es tenerlas presente para aprender rápidamente de quá se trata. Si colocamos un elemento, el que consideramos motivo de la foto, en una de esas intersecciones veremos que la fotografía cobra mucha fuerza y que dicho elemento es visualizado en forma inmediata y sobre todo si, desde nuestra cultura occidental, lo colocamos en la intersección de abajo a la derecha. Eso obliga mentalmente a recorrer la fotografía para centrarse en nuestro tema principal fotografiado.

Si en cambio en vez de ser un sujeto pequeño se trata de por ej. Un faro entonces lo colocaremos en la línea del tercer tercio vertical donde obtendrá la fuerza que queremos para dejar espacio a nuestra izquierda.

Las líneas horizontales nos dan la posibilidad dependiendo de cuanto espacio le demos para que la fotografía muestre una buena composición. En primer lugar debe el horizonte estar horizontal, no valen los argumentos de horizontes inclinados para dar más fuerza a la foto, porque los objetos van a parecer caerse hacia el lado en que está inclinado. Ahora bien, si lo que está sobre el horizonte tiene cielo, con nubes, una hermosa puesta de sol y lo que tenemos bajo ese horizonte es la silueta de una ciudad en contraluz, pues el cielo se llevará una mayor parte. Si en cambio sobre el horizonte es sólo un cielo azul y bajo éste vemos el mar con veleros fantásticos y aves volando, entonces daremos más espacio visual y fotográfico a lo que está bajo el horizonte. Es un simple razonamiento.

Una de las pocas composiciones que resiste perfectamente el centrar el horizonte es la que como en la foto siguiente vemos en reflejo la misma construcción o paisaje.

En los retratos, cómo poner dentro del marco una cara? Simplemente debemos respetar la regla de los tercios y colocar los ojos de la persona sobre la línea del primer tercio dejando espacio para que de acuerdo a la inclinación de su cabeza haya un poco más de espacio y con ello también respetaremos la LEY DE LA MIRADA.

Podemos decir que la fotografía tiene muchos recursos que se fueron agregando con los tiempos entre ellos dentro de una composición, la LEY DEL EQUILIBRIO, o la de los PATRONES pero muy importante es el uso de diagonales así como también PUNTOS DE FUGA. Sigamos con los ejemplos referidos a éstos.

Contrapuesto al uso creativo de los puntos de interés, se encuentra el espacio negativo que tiene la función visual de dar calma, para que de alguna manera los ojos descansen de elementos agresivos que pudieran haber visto con anticipación y desde ese espacio dirigirse al tema principal de la fotografía logrando transmitir la sensación de armonía y delicadeza.

Por supuesto que el conocimiento de la profundidad de campo y su aplicación tiene vigencia en éste tipo de fotografías donde desenfocando el fondo se obtiene la suavidad mencionada.
La velocidad de obturación, al igual que el diafragma nos proveen también de elementos suficientes para que cuando componemos los tengamos presente. Tal el caso de ésta fotografía donde una baja velocidad de obturación le otorga movimiento a la imagen pasando de ser sólo algo estático para cobrar vida en nuestras fotografías.
En éste caso la imagen tiene la capacidad visual de guiar al ojo humano en una dirección.

Queda mucho por decir de la composición fotográfica, será en la próxima entrega!

Fotografías de los alumnos:
María Alejandra Guastavino
María José Richard Rufino
Miguel Ángel García Ferrer
Rafael Domínguez Álvarez

comentarios

Patricia Alvarez Ovando

Sigo tus entregas con mucha atención, Carlos! Gracias por tu generosidad en compartirnos conocimientos!

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